30 sept. 2019

Cinecittà Babilonia

Primera piedra de Cinecittà. 


Allí trabajaban franceses Jean Renoir, y españoles, estaba lleno de españoles: María Mercader, Edgar Neville, Conchita Montes, Juan de Landa, Manuel Morán, Julia Caba Alba, Rafael Rivelles, Imperio Argentina (Tosca, proyecto truncado de Renoir con el neutral suizo Michel Simon)... Se rodaban dobles versiones en español e italiano.  


Frente de Madrid / Carmen fra i rossi tuvo una gran distribución y estreno en Alemania por la UFA. 


Conchita Montes con Osvaldo Valenti 






Primeros premios del cine italiano. Un intento de crear los Oscar en los años de la autarquía, una semana antes de que Italia entrara en la guerra (10 mayo, 1940). En el Hotel Excelsior, situado en la mítica y privilegiada Via Venetto, la revista Cinema de Vittorio Mussolini, quien nunca fue sólo un hijo de papá, entregaron los premios a Luciano Serra, Asia Noris, Amedeo Nazzari y Amleto Palermi. 


en el video, click, no encuentro a ningún español invitado, y eso que Juan de Landa y María Mercader se quedaron a vivir en Roma y se convirtieron en habituales estrellas del cine allí. 




Vittorio Mussolini, cinefilo 



Visitó Hollywood, pero antes paró en New York. ¿Iría en el Rex o en clipper?


en la gala de sus premios 


New York


en Hollywood, ninguna estrella quiso conocerlo. Llevaron a los chicos de Our Gang, de Hal Roach, distribuidor de un exitoso documental sobre Papá Mussolini. 





Protesta solitaria en NYC


La pareja Luisa Ferida y Osvaldo Valenti acudieron, por separado,  con amigos










El festival de Venecia también se volvió autárquico. Goebbels era un visitante habitual, y sólo las películas del Eje y países títeres como Rumanía o amigos con España, participaban y recibían premios. 

Luisa Ferida, al lado del siniestro ministro de propaganda alemán, en el estreno de La corona di ferro, ganadora ese año, que Goebbels odió. 







Cinecittà fue bombardeada en 1943, y se convirtió en un campamento de damnificados y refugiados.


Cerrados loes estudios, sin película vrigen (se la llevaron los alemanes), en esa sórdida, negra  República de Saló, los cineastas se mudaron a Venecia, y si Roma era la ciudad, en la laguna nació en Cinevillaggio, de aldea, pueblecito. https://it.wikipedia.org/wiki/Cinevillaggio

Vean en youtube Passioni nere. Nos habla de todo mucho mejor de lo que lo hago yo.

https://www.youtube.com/watch?v=j9jWth05Uck

¡Cómo no! Valenti y Ferida, sin dinero, se fueron felices a la laguna.






Esta mujer rubia no identificada, con ese agresivo y vulgar maquillaje personifica la vulgaridad. Ferida tampoco es que fuese muy fina, como decía su archi enemiga Doris Duranti, era una chica de pueblo, y se notaba. 













Hitler's Hollywood. UFA e Ingrid Bergman

El 25 de octubre se estrena en España uno de los mejores documentales hechos sobre cine. Del mismo director,  Rüdiger Suchsland, De Caligari a Hitler, basado en el mítico libro de Krakauer del mismo título que prueba que en el inconsciente, el cine ya había adelantado a Hitler y todo lo que pasó.




www.youtube.com/watch?v=eAPu5k_1yk4

Mussolini también tuvo un Hollywood particular, casi sin competencia en los años de la autorquía cuando las majors cerraron sus oficinas en Roma; pero no las independientes RKO y United Artist que siguiieron hasta diciembre del 41. Disney incluso tuvo un sello fascista con mudito de  Blancanieves, algo que la inclusiva compañía querría borrar hoy.




Un poco sobre esos años habla Passioni nere, un documental disponible en youtube. No está en cambio Cinecittà Babilonia, cuando las divas, el sexo, la cocaína y las camisas negras se mezclaron.

En Hitler's Hollywood sí se nos muestra un viejo secreto bien guardado, la película anti feminista UFA que Ingrid Bergman hizo en Berlín en 1937, pero sigue callando el otro, gracias Donald Spoto, que Bergman era 50% alemana, familia materna, toda, enterita del norte, y tíos en el partido. Años incómodos en los que a una alemana, injustamente premiada en años consecutivos con el Oscar, la vendían como austriaca: Luise Rainer; o el abuelo Trump se hacía pasar por holandés o sueco, y se quitaba la F del apellido. 





En Italia sí tuvieron una película feminista, basada en una novela de la exitosa escritora de origen aristocrático cubano, Alba de Céspedes y Bertini, pero será que a Potemos y a las feministas italianas les disgusta su existencia, su éxito masivo, y disfrutan con el olvido actual. Nessuno torna indietro, el título lo predijo todo.



¿Hubo guerra de divas? ¡Menudo reparto!

Doris Duranti: amante del ministro de propaganda,  diva fascista. Cenó con Goebbels.
Valentina Cortese, de las pocas que fue a trabajar a Venecia, al cinevillagio y no tuvo que pagar por ello. Incluso trabajó en Hollywood.
Maria Denis, salvó la vida de Visconti y él le destrozó la suya
María Mercader, adúltera con Vittorio de Sica hasta que pudieron legalizar la situación, un proceso kafkiano que duró unos 20 años.

Gracias, Blasetti. Y la guerra les jodió la vida a muchas.















Ingrid Bergman estrella de la UFA , El pacto de las cuatro (1938) Die vier Geseller. Rompió el contrato con la compañía alemana y firmó otro en Hollywood con David O Selznick.







Franco nunca tuvo un Hollywood a su disposición, por mucho que CIFESA soñase conn serlo, hasta en eso fue  un inútil acomplejado, y eso que jugábamos con la ventaja del idioma y con un inmenso mercado disponible, todas las Américas.